El salón de clases


Todos sabemos que la vida en Cristo es como un salón de clases, en donde aprendemos de quien es él, cuales serán los resultados si hacemos la fórmula correcta, cuales serán los resultados de la ausencia a nuestra clase, y cuales son los beneficios otorgados al acudir.


He aprendido que Dios no solo me pone en su salón de clases en donde me enseña, me corrige, procura por mi aprendizaje, me expone ante el salón para conquistar lo que esté enseñándome, y me pone exámenes para ver si los paso con excelencia y no con un tremendo 60 y mucho menos reprobarlos (:



Pero Dios en ocasiones me saca de ese salón de clases, me agarra de la mano y me lleva a una sala de espera, la diferencia entre el salón de clases y una sala de espera consiste en lo que su nombre conlleva 'espera' en el salón hay gente conocida a tu alrededor que también está aprendiendo y su meta es la misma, mientras tanto en la sala de espera no hay sonido ni distracción alguna solo un prolongado silencio que me invita a hablar con él, la gente que se encuentra allí también están en la espera de algo que pronto o temprano vendrá.





Pero ambos me llevan a un aprendizaje.




El Espíritu no solamente opera en una esfera de trabajo, sino también en una esfera de espera. En el reino de Cristo no solamente hay tiempos para trabajar, sino también tiempos para esperar.


"Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Si, espera a Jehová."

Salmos 27:14



Es evidente cuando el Señor me pone en espera para algo que será para SU gloria, trabajando en otras áreas de mi vida mientras en otras me lleva a esa sala de espera.








Pero de mi depende como quiero pasar ese tiempo en espera EN ÉL, si con angustia o confiando en él con paz. Si en la espera de lo que yo deseo o en la espera de lo que él quiere para mi para Su honra y Gloria ya que él fue quien me llevó a la sala de espera.




¡Que tesoro tengo en la paz que me dio! Y en lo profundo de mi alma queda está, tan segura que nadie quitarla podrá, mientras miro de Cristo la faz.



"Ciertamente ninguno de cuantos esperan en ti será confundido;"Salmos 25:3


La espera en él no acarrea confusión sino PAZ que sobre abunda. (: