Fui ciego mas hoy veo yo

" Bienaventurados los que no vieron, y creyeron.". . . Juan 20:29



Los domingos en la iglesia acude una señora invidente, ella requiere de un lazarillo para poder guiarse, recuerdo en una ocasión yo me ofrecí para ayudarla en guiarla de la iglesia, a donde se encontraba el vehículo, pero a mi otro lado estaba una señora de la tercera edad, pude ver que su vestido se atoró en la puerta del carro así que dejé a esta persona invidente (relativamente cerca del vehículo) y le dije: Espéreme aquí un momento, no tardo-y la solté de la mano. Corrí con la otra mujer del vestido atorado para ayudarla, ella entró al carro y cerré la puerta cuando de pronto la mujer invidente gritó con un pánico, lo podía ver en su rostro y en el tono de la voz mientras se empezó a agachar...corrí de nuevo y le pregunté que, qué había sucedido y me respondió con llanto; no me vuelvas a soltar de la mano, no me gusta, me siento que me voy a caer y no sé en donde estoy y es horrible no saber en donde estás, solo porque me dijiste que me quedara en ese mismo lugar por eso no me moví, pero tuve miedo. Me disculpé con ella y la llevé al vehículo- a un lugar seguro.


Toda esa tarde me quedé pensando: ¿ Qué haría yo en una situación así ?, el sentir el pánico de no saber literalmente en donde estás, ni en las circunstancias que te rodean. Pero me llamó la atención lo que dijo al final: Sólo porque tú me dijiste que no me moviera, aquí me quedé...pero tuve miedo.

Y se me vino a la mente el versículo que dice "Bienaventurados los que no vieron, y creyeron." ahora. . . sé que no se está refiriendo a una persona ciega físicamente, pero pude relacionarlo conmigo misma.


Cuántas veces estoy sosteniendo la mano de Dios . . . luego me pone una prueba, no para desearme lo peor, no para burlarse de mi o ver que tan incapaz soy sin "esa luz", ni tampoco para castigo. Sino sólo para ver si supero la prueba, sólo para ver si CREO en ÉL! Y no soltarme de ÉL . El me guía-

Ahora regresando a la mujer invidente; cuando ella se quedó de pie mientras yo estaba ayudando a la otra persona, ella no gritó por otra persona, ella no le dijo a el de al lado que la sacara de allí....ella creyó en mi palabra, ella esperó.

Cuantas veces en ese hermoso camino con el Señor NOSOTROS soltamos su mano porque ÉL no la suelta, nosotros sí. Y no solo eso. . . gritamos por nuestros deseos. Cuando el Señor solo nos está diciendo: Espera, estoy trabajando en tu vida para beneficio tuyo, estoy esperando ver el resultado de ese exámen que te he puesto.

Dios quiere enseñarnos, y a veces no nos muestra los resultados alentadores para que aprendamos a confiar sin ellos. Entonces, ÉL se complace en probar la verdad de su Palabra y el poder de la fe.

Debo ir y tomar Su preciosa protectora mano, dejando que ÉL DIRIJA mi vida, CREYÉNDOLE y esperando en ÉL! No por nada en Su palabra Pablo menciona "cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo" el apóstol se está refiriendo a una salvación espiritual. . . obteniendo salvación espiritual, no dejándola desolada y abandonada entre espinos, sin agua que la haga crecer y sin saber qué pudiera haber a nuestro alrededor que estaría corriendo peligro.

Me es de asombro cuando un bebé a muy corta edad (meses) estando en llanto, teniendo sus necesidades propias de un bebé, no importando quien lo cargue, cuando tiene hambre no se calla hasta que su propia madre lo tiene en sus brazos. . . .sabe y reconoce a su mamá aún no distinguiendo colores a esa edad. Dios quiere que aún en mi ¨ceguera¨de no poder verle físicamente quiere que reconozca Su voz y me sienta segura en ÉL, porque sé que me guiará a un lugar seguro.

Señor, no me permitas que me suelte de tu mano salvadora. Que me guía y me salva del peligro. Entiendo que tu oh Dios tienes un propósito en mi vida - el !glorificarte! Y dame la paciencia suficiente para esperar cuando tú dices espera que yo te llevaré a lugares desconocidos. Gracias por abrir mis ojos espirituales y poder descansar en tí.

- - - -- - - - - - - - - - - - - - - - - - -- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -


"Sublime gracia del Señor. Que a mí, pecador salvó. Fui ciego más hoy veo yo. Perdido y ÉL me halló

Su gracia me enseñó a temer. Mis dudas ahuyentó! Oh cuán precioso fue a mi ser. Cuando ÉL me transformó!

En los peligros o aflicción. Que yo he tenido aquí. Su gracia siempre me libró. Y me guiará feliz

Y cuando en Sión por siglos mil. Brillando esté cual sol. Yo cantaré por siempre allí. Su amor que me salvó". . .AMÉN!